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APOYO
CORRECTO
Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu
propia prudencia. (Proverbios 3:5)
“La confianza mata al gato” dice el antiguo dicho. Yo más bien diría
que es el exceso de confianza en sus propias acciones, en su conocimiento, en
sus habilidades y en sus facultades lo que lleva al error que puede costar muy
caro.
El famoso cazador de cocodrilos, Steve Erwuin, el australiano que se
hizo famoso por su serie televisiva en donde siempre salía manejando las
peligrosas serpientes, los cocodrilos y otros animales peligrosísimos, es un
buen ejemplo de lo que Dios dijo en el Libro de proverbios, que ya leímos.
Recuerdo que de vez en cuando yo miraba su programa, porque me gusta
mirar programas de animales. Estaba yo impresionado por su manera de tomar a los
peligrosos alacranes en sus manos; podía acercarse a una venenosa cobra, tomarla
en sus manos y hasta darle un beso en la cabeza; había llenado costales de
víboras venenosas; podía capturar los grandes cocodrilos y hasta subirse arriba
de ellos; caminó entre los grandes elefantes y leones sin que nada le pasara,
hasta que un día se confió demasiado y eso le costó la vida. Muchos de nosotros
miramos en las noticias lo que había pasado: Un día filmando un documental para
la televisión, se acercó bastante a una mantarralla gigante y ésta creyéndose
amenazada mueve su cola y le entierra el aguijón en el corazón al intrépido
nadador. Steve trata de sacar la espina de su cuerpo y luego muere. Algo que
para este hombre era rutinario, le costó la vida; simplemente se confió
demasiado.
Dios lo había dicho hace ya muchos años: “No te apoyes en tu propia
prudencia”. Fíjese usted que no dice que no confíes en tu torpeza, en tu
ignorancia o en tu falta de habilidades. Aquí habla de personas que tienen
habilidades, inteligencia, estudio, buena moral, son buenos padres y buenos
esposos. Todas estas son buenas cualidades que Dios puso en nosotros, no es malo
tenerlas, ni es malo disfrutarlas, lo que Dios no quiere es que confíes en ellas
mas que en Dios.
A causa de no ponerle atención a lo que Dios ha dicho, ahora vemos
matrimonios rotos en un divorcio; por esa razón tenemos pequeños y grandes
delincuentes en la cárcel. Muchos de ellos dijeron “a mi no me va a pasar” Por
el otro lado, hemos visto a personas de poco o ningún estudio, con pocas
habilidades y hasta con poca inteligencia, que han hecho grandes cosas, todo
porque se atrevieron a confiar en Dios. Reconocieron sus limitaciones y se
apoyaron en Dios. Amigo lector, hazlo tu también. Apóyate, no en tu propia
prudencia, sino en Dios.
Dios les bendiga.
Centro Cristiano Vida Nueva
Pastor, E. De La Torre
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