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AGUA QUE HACE DIFERENCIA
Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que
bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le
daré será en el una fuente de agua que salte para vida eterna. (Juan 4:13-14)
Jesucristo se
encontró con una mujer que había vivido una serie de dilemas, una mujer de
Samaria que ya había mantenido una relación matrimonial con seis hombres.
Jesucristo llega a su vida para ofrecerle lo que ella en realidad necesita para
suplir la necesidad interior que padecía: agua viva.
De la misma manera como
el agua natural es muy necesaria para la vida, así el agua que ofrece Dios es
muy necesaria para suplir otras necesidades más importantes, necesidades que
tienen que ver con Dios y con la vida eterna.
De la misma manera que
aquella mujer, en nuestros días gran parte de nuestra sociedad busca en el lugar
incorrecto como saciar su sed. Es que no es sed del cuerpo físico, es sed de
Dios, y esa sed no se satisface con agua natural, sino de Dios. La razón por la
que las cárceles están llenas de gente, la razón por la que hay tantos
divorcios, tantos niños maltratados, tanto alcohol y droga en los hogares, es
porque la gente tiene sed, pero en su afán por suplir esa necesidad se han
desviado de Dios y han buscado la solución en otro lado. Así lo hacia también la
mujer samaritana, de la manera incorrecta y lejos de Dios.
Pruebe usted el
siguiente experimento en su casa: Póngale aire a una bomba o globo. Luego
pongale un cerillo encendido debajo. Usted sabe lo que va a pasar; el globo se
va a reventar. Luego haga algo mas, en lugar de aire pongale agua a otro globo,
luego le pone en cerillo encendido y usted notara que el globo no se revienta.
¿Cuál es la diferencia? ¿Por qué un globo si truena y el otro no? Los dos están
hechos del mismo material. La respuesta es sencilla: la diferencia la hace lo
que esta adentro del globo. El ser humano es de la misma manera, todos estamos
hechos “del mismo material” pero unos “truenan, se revientan y explotan”,
mientras que otros no, porque la diferencia la hace lo que esta dentro de la
persona, esa diferencia es Dios.
Recibe a Dios hoy en tu
vida para que veas la diferencia.
Dios les bendiga.
Centro Cristiano Vida Nueva
Pastor, E. De La
Torre
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