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NO LA PERDÍ, LA DÍ
Por eso me
ama el padre, porque yo pongo la vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita,
sino que yo mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para
volverla a tomar... (Juan 10:17-18)
INTRODUCCIÓN. En una ocasión un soldado regresó a su país de origen, después de
haber estado peleando en una guerra, y ahora regresa con una pierna mocha. Los
líderes políticos lo llamaron para hacerle un gran recibimiento y galardonarlo.
En su discurso, el político decía:”...y nos hemos reunido en este lugar para
reconocer el valor de este valeroso soldado, nacido en esta ciudad, quien por
salvar a un amigo se tiro encima de una granada, perdiendo así su pierna”.
Cuando le dieron la palabra, el soldado dijo: “Quiero aclarar una cosa; yo no
perdí mi pierna, sino que la di para salvar a mi compañero”
Jesucristo no perdió su vida, la dio.
1.
Varias ocasiones lo quisieron matar,
pero no pudieron lograrlo. (4:29-30)
2.
El gobierno romano lo crucificaría,
pero no por su propio poder. (Juan 19:11)
3.
Mientras que el diablo, viene a
matar, a robar y a destruir; Jesucristo dió su vida para que tuviéramos vida
eterna. (Juan 10:10)
4.
Cuan grande es el valor de un
drogadicto, un prostituta, un ratero; como para que el pastor diera su vida por
ellos.
5.
Por esa razón es que ahora tenemos
vida eterna. (Efesios 2:1)
6.
Dió su vida para volverla a tomar.
a.
La muerte no tuvo poder sobre El
b.
El diablo no tuvo poder sobre El.
7.
Demostró que tenia poder sobre la
muerte cuando resucitó a Lázaro. (Juan 11:43-44)
APLICACIÓN. Le servimos al Dios que demostró tener poder sobre todas autoridad y
potestad. Si nadie tuvo el poder para quitarle su vida, nada ni nadie tiene
poder para quitarte tu vida sin el consentimiento de El.
CONCLUSIÓN.
Sigue confiando en El.
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